GUSTAVO SANTAOLALLA – “Unas palabras sonoras para desandar el camino”

Avanzo y escribo, decido un camino, las ganas que quedan se marchan con vos. Se apaga el deseo, ya no me entreveo y hablar es lo que se me va mejor. Con los ojos no te veo, se que se me viene el mareo y es entonces cuando quiero salir a caminar…”

– “El Mareo” – Bajofondo Tango Club ft. Gustavo Cerati 

 

Caeremos en los clichés de presentación, pero hay que decir que Gustavo Alfredo Santaolalla o mejor conocido como Gustavo Santaolalla estuvo en la Cineteca Nacional el 24 de Septiembre y aunque no pudimos entrevistarlo directamente, tuvo una pequeña charla que se dio lugar en la sala 3 a la cual acudieron prensa, fans, pero sobre todo nos vimos como alumnos.

Mucho antes de su éxito como compositor, músico y productor musical, debes saber que él tuvo unos padres que eran habidos compradores de discos, y que desde muy pequeño fue influenciado por ellos de manera directa e indirecta por la música, el rock, voces, acordes y tiempos, el cual seguido de esos momentos, aprendió a tocar guitarra desde los 5 años (un sueño frustrado de su madre, como dato curioso) y que ´El Jinete´ fue su primera canción tocada en dicho instrumento. También hay que mencionar que muchos o pocos pueden sentirse identificados porque era un pequeño “rebelde” para la escuela, aunque algo que se le debe aplaudir era que enfocaba mucho para prestar atención y terminarla (actualmente es así en cada cosa que hace, musicalmente hablando), claro estaba; la teoría no era lo suyo y nos lo reafirma cada vez que puede en alguna entrevista, pregunta o charla. Así también el tendría un amor por el cine, quería estudiarlo pero nunca pudo por una etapa que vendría a Argentina y que te diré más adelante.

Foto tomada luego de la charla en la Cineteca. Entrevista de W Radio a Gustavo Santaolalla

 

Es así que por allá de los años setenta lideraría a una banda llamada Arco Iris (una de las primeras bandas de rock nacional argentino y que amalgamó al género) la cual se atrevía a experimentar con sonidos, ritmos fuera de lo normal. Para él, vendría una época oscura y etapa en Argentina lo cual lo haría emigrar (por la censura y la dictadura militar de aquellos tiempos) e ir justamente a Estados Unidos, país en el cual se encontraría con un rock corporativo y tendría que reforzar su filosofía, pensamiento y adentrarse más a la música para darle un giro y limpieza necesaria. Sin pensarlo viene a México a producir un single de la banda “Neón”. Es así que en los años noventa, Santaolalla colaboraría con diversos artistas del rock latinoamericano, lo cual como resultado, llevaría esto a niveles sorprendentes de música y calidad.

Así que desde un comienzo su vida desde pequeño hasta la etapa adulta en este medio se vio y ve envuelta por la música, así como algunos cuestionamientos filosóficos que lo llevaron a muchos caminos y que hoy quiere desandar, no sin antes decirnos que hubo un punto con el tema de la identidad que marcaría un antes y un después en la carrera de Santaolalla.

Así que los proyectos y trabajo que ha realizado se ha visto combinado con elementos de música rock, folf, pop, new wave y sobre todo aquello que retumbe en latinoamérica y se acople a ese Mapa de Música Latina que ha creado.

 

 

Saltando un poco la línea de tiempo y aspectos, solamente quería que supieras (lo antes leído) parte del comienzo de su historia en este mundo de sonidos y ambientes, y cómo es que ha llegado tan lejos. Aunque sea muy corto esa introducción, iremos por otros caminos rápidos para llegar a una persona genial y enigmática, el cual percibe los sonidos (para algunos de manera repititiva, para otros pone cierto acertijos en sus obras) con melancolía, espiritualidad (y no la que conocemos)  pero que poco a poco va teniendo cierta réplica con sus grandes colaboraciones en el mundo del cine y los videojuegos.

 

 

-LA RÉPLICA DEL MUNDO EN EL CINE Y MÚSICA…

Para Santaolalla el éxito de esos sueños, metas y logros cumplidos viene de las cosas que no ha hecho, realizado o bien rechazado. Ya que queriendo seguir su camino, él hace notar su voz y alma, ya que es importante para cumplir todo lo que requieras. Vayamos por partes y es que él, trabaja con gente de mentalidad y opinión fuerte, al igual que su visión y que busquen hacer todo bien para llegar hasta la meta. Esto nos permite aterrizar algo esa réplica de tres cosas.

Te hablaré primero sobre el mundo del cine y exactamente de las películas Amores Perros, Brokeback Mountain y Babel.

 

 

Dicen que la primera vez siempre es lo mejor o también, puede ser lo peor. Pero aquí cambia todo, ya que esa primera vez puede abrir un camino por algo olvidado y que siempre quisiste hacer. No seas mal pensado, ya que Gustavo Santaolalla comenzaría su paso por el cine (sonoramente hablando) en compañía de “El Negro” Alejandro González Iñárritu. Aunque esto, no iba a ser posible por el mismo Santaolalla, ya que no tenía mucha confianza en un director novato, así que le dijo a su agente que declinará la oferta para musicalizar dicha cinta. Las horas apremiaban por si cambiaba de parecer, fue que la noche se convirtió en su mayor confidente y amiga para acercarlo al camino correcto. 

Quizás si no estudio cine, era su oportunidad de caminar de la mano con ese género que es el séptimo arte y aprender de otra forma extraña. ¿Qué sucedió? Santaolalla levantó el teléfono y concreto esa cita, siempre y cuando le mostrarán la película antes para saber en lo que trabajaría y se iba a meter. ¿Ya sabemos cómo termino esto, verdad? “Amores Perros” marcaría un antes y un después para cierta parte del cine mexicano y claro, para el músico. De ahí nos encaminamos hacía una montaña con un secreto, el cual causo algo de revuelo en Hollywood o pasillos, pero colocaría en la zona del radar a quien estuviera trabajando ahí, puede que suene muy satanizador o extremo, pero vamos, por esta película condenaron algo de tiempo a Heath Ledger. ¿Sabes de cuál habló, verdad?

Brokeback Mountain y su director Ang Lee buscarían al músico, aquél que trabajo con Iñárritu. Sería la entrevista más rara de su vida, ya que no hablaría mucho, en cambio tocaría su ronroco para el director. ¿Con qué fin se hacía esto? Solamente para saber si era el correcto para dicho proyecto. Es en esta parte que te digo un dato curioso y es que la música de dicho filme se grabo antes, es así que Lee decidía como insertar la música en los momentos exactos, armando así la narrativa por medio de la música. ¿Extraño? No, pero si arriesgado y una fórmula que tiempo después tomaría en cuenta Santaolalla para su filosofía y pensamiento trabajador.

No hay mucho que decir de la última cinta que tomamos como ejemplo, porque vamos al grano como debe ser. Para el compositor, el trabajo para la película de Babel sería algo complejo pero nada complicado siempre y cuando, encontrará un camino sonoro diferente para cada historia. Es ahí que entra la música del mundo, la cual fue tocada con diferentes instrumentos y era un reto, pero nueva experiencia para él. Dando como resultado tres historias diferentes con su propio sonido.

Aquí te dejamos un ejemplo de ello, de esos sonidos diferentes para un mismo mundo, pero de diferentes caminos.

 

-SILENCIO…

O “Negative Space” sería de mucha ayuda para el compositor conocer ese termino que desconocía en cada canción que tenía. Es así que el silencio y la música creada por él, llevan un contexto, algo que cada vez que crea lo lleva al máximo y que esos espacios en blanco o que conocemos como silencio, dicen a veces más que la propia melodía que va antes o después de ello en una ejecución envidiable e impecable.

 

-THE LAST OF US Y LOS VIDEOJUEGOS EN SU VIDA…

Ya lo decía al comienzo y es que él ha rechazado muchas cosas, porque hizo notar su voz y alma en cada proyecto o propuesta para tener el éxito necesario. Para Santaolalla en cada nuevo camino y personaje que conoce siempre existirá el factor de la encrucijada y aunque nunca, nunca le ha pasado eso, al momento de sucederle buscaría equilibrar todo para ir en compañía del artista.

 

Es así que nos adentramos a la zona de los videojuegos, con The Last of Us el cual fue un trabajo y proyecto con mucha libertad creativa. Antes de todo eso, él se hizo notar al rechazar varios videojuegos hasta que llegará el indicado. Fue que el equipo a cargo de TLoU y Neil Druckman se acercarán y le explicarán la historia, al mismo tiempo que le daban a leer el guión para que aceptará trabajar con ellos. Para el compositor fue diferente trabajar en este ámbito, pero se inspiro al leer la historia y bosquejos que tenía o bien le daban para que sacará un tema preciso.

Fue así que para el compositor el trabajar en este proyecto sumo puntos y creatividad de experimentar con instrumentos nuevos o sonidos los cuales van de más experiencia a su carrera, describiendo este juego como una historia diferente a los demás y llena de momentos emocionales, texturas, melodías melancólicas y muy diferentes entre sí. Haciendo que el jugador conecte con el personaje como si fuera un sentimiento primordial para sentir la historia. 

 

 

Quizás con esto nos quedemos muy cortos en la historia de Gustavo Santaolalla, pero en toda la extensión de las palabras, él se ha forjado un camino a través de su convicción, filosofía, armonías, letras y sobre todo voz y alma. Pueden tomarlo como un trovador urbano por cada sonido que colecciona u ocupa en cualquier lugar en el que se encuentra y que de cierta manera otorga una llama o luz necesaria al proyecto al que se dedica. Sus canciones pueden o no decir mucho, pero la verdad se encuentra en cada acorde, armonía, silencio que toca con su ronroco y sobre todo que él, seguirá desandando el camino hasta el final.

 

“NOS ENCONTRAMOS A NOSOTROS MISMOS CON LA MÚSICA”

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